jueves, 2 de diciembre de 2010

Viajando

Hay días que uno no olvida por las alegrías, hay días que pegan y se van rápido, hay días que se estiran como esos chicles que comíamos de chicos, y hay días que las cosas se entreveran, que sin saber por que, te vas metiendo en recorridos complicados, como si fueras en un colectivo del conurbano, y te pones alerta para no pasarte de la parada, pero no sabes bien en donde bajar, entonces ese estado de alerta pasa a ser un poco confuso y sin querer lo dejas ser ansiedad, y la ansiedad todos saben no es buena para acompañarte en un viaje. En medio de esa realidad del día recordás que llevas en tu morral un libro, lo abrís y te encontrás con un capitulo, Capitulo 7 de Rayuela: “Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano…”

Y entonces la ansiedad pasa a ser una sonrisa, lo que esta, no está mal y lo que vendrá puede ser mucho mejor o no, no lo sabes, pero ahí sigue el bondi, recorriendo el día, y vas entendiendo que ella es una idea, y que ya verás en que termina pero que por ahora con saberla por allá, llamando cuando tienen ganas, contándote su día, diciéndote que te pensó un poco…te tiene que alcanzar y ves que pasan las paradas, y la terminal esta allá lejos, pero ya no te quema el viaje, le dejas el asiento a una vieja, y ahora con una mano en el pasamano seguís leyendo a Cortázar, que al fin de cuentas mañana será otro día para escucharla, pensarla y esperar.

Bestiario

9 comentarios:

La Condesa Sangrienta dijo...

El corazón se pone tan misterioso cuando lo que mata es la ansiedad.

Silvina Verónica dijo...

Me encantó, bendita ansiedad...

Andrea dijo...

Me apareció la sonrisa con el punto de la cita de Cortázar. Justo cuando tenía que estar.
La sonrisa cuando se piensa en "ese" otro cambia el viaje...
Gracias!

Itatí Carrique dijo...

Qué lindo viajar con un libro como compañía. Qué lindo poder tomarse la espera del otro con paz y calma. Pero, casi siempre hay un pero, pero qué feo esperar a otro. Qué feo depender de los caprichos del otro para poner en paz el corazón.
Lástima que agarrar a ese otro y traerlo a nuestro lado no sea tan fácil como tomar el libro del morral.
Me encantó el post.

juanxmannuel dijo...

Maravilla. Barrilete literario.

Fuck You! dijo...

Yo creo que no importa dónde, cuándo, quién, todxs somos ideas de otrxs.

sueños...

Y prefiero no despertar...

Fermina dijo...

Me gustó mucho. Es lindo eso de hablar del amor como si fuera un viaje en colectivo.

A veces las calles están cortadas y el bondi hace otro camino sin avisar. Eso puede ser lo mejor o lo peor del recorrido, pero puede ser algo.

Un beso.

perfume de azahar dijo...

Cada día que pasa, la ansiedad se convierte en angustia y dolor y pega muy fuerte.
...quizá tenga que llevar un libro para que se me dibuje una sonrisa; y así poder esperarlo, soñarlo e imaginarlo.
Gracias!!!
Me encantó

neete dijo...

Está bueno que todavía haya gente que pueda ver la mitad llena del vaso, aunque uno la quiera ver media llena pero sólo haya unas gotitas. Gotitas que ayuden a calmar la sed, la ansiedad o el dolor, aunque sea sólo por un rato, aunque sean una ilusión o una hermosa idea.