jueves, 6 de enero de 2011

Que noche...

Que noche para tener tus pies inquietos en mi patio.

Que noche para verte mover entre las sombras buscando mis besos.

Que noche para saberte deseándome a cada segundo.

Que noche para descubrir nuevos lunares en tu espalda.

Que noche para sentir el perfume de tu cuello en cada abrazo.

Que noche para ver dibujadas tus formas en mi cama...

5 comentarios:

neete dijo...

Que seria de esas noches sin el redescubrirse, sin esos besos, iguales y diferentes al mismo tiempo. Esos lugares, esas poses, esas formas, esas risas, todo igual, todo distinto, en un espiral que se retroalimenta, que se renueva, que se hace y se deshace constantemente.
Pero ella está. Y va a estar. Porque uno elige que esté, ya no depende de ella. Su olor, su sabor, su recuerdo ya no le pertenecen.
Los hice mío y de esa noche que fuimos uno.

La Condesa Sangrienta dijo...

Cada recuerdo de su cuerpo hace la noche.

juanxmannuel dijo...

Estoy de vacaciones pero rompí mi hermetismo para leerlo maestro. Me quedé sin palabras leyendo la maravilla que ha escrito. Gracias!

Naimadb dijo...

Que noche teté! Noches en las que siempre están, en las que nunca se van... y siempre es bueno que se queden por ahi, porque uno siempre las necesita.

Genial, pa variar.

CieloKiller dijo...

No era una noche, era TODAS las noches entonces...